martes, 5 de julio de 2011

La cara oculta de la cumbia


Festival Chico-Trópico
Segundo Encuentro de Experimentos Tropicales
Casa América jueves 30 y viernes 1 de julio
8/10 euros

Chico-Trópico nace, crece, se reproduce y muere como una flor amazónica. Al calor bochornoso del mes de julio. Mientras Madrid decide si prefiere terraza o sombra, ellos lo quieren todo. Experimentación y música latina. ¿Es eso posible? Parece que sí. En solo dos días, y con un cartelito y unas expectativas más que caseras, se comen lo que de pegajoso, monótono y apático tiene el verano en la capital.

Va a ser corto y dulce. Tribal y bestia. Palabras de Meneo, no mías. En cualquier caso, el guatemalteco cumplió su palabra y ofreció un concierto impactante. Recién desembarcado de los ochenta, se plantó en el escenario de Casa América armado de dos Game Boy. Cumbia espídica de ocho bits. Y así nos tuvo una hora. Bailando y sudando al ritmo de esa mezcla, a la que él prefiere llamar punk tropical electro nalga. Con aires de showman llevó a los presentes por donde quiso y hasta se permitió una versión del "Take on me" de A-Ha para terminar. Luego, lo de siempre. Cantante que se baja del escenario, se mezcla con el público y organiza una conga. Más que previsible!

Sin duda, la de Meneo, fue una actuación sorprendente, pero no menos que la de Pipo el Sucio, que lo precedió en el escenario y que no salía en los carteles. Desde Argentina se vino con la túnica de colores, la máscara, la guitarra eléctrica y los sintetizadores. Interesante equipaje. Un concierto corto pero bueno para entrar en calor. Hubo poco baile pero mucha boca abierta. Sonaron "Basura" o "Spanish bomb". Temas breves, punk y de letras potentes. Canción de autor 2.0.

El plato fuerte de la noche era Chicha Libre. Música peruana interpretada por estadounidenses, venezolanos y mexicanos, liderados por un francés. Nada de purismos. Lo suyo es reinventar y actualizar (conceptos triunfadores de la noche) la chicha amazónica. En este caso, la propuesta era , dentro de lo que cabe, más tradicional. Guitarra eléctrica, contrabajo, percusión, teclados, etc.
Los reyes de la cumbia psicodélica mantuvieron el tipo durante hora y media, mientras todo a su alrededor se desmadraba. Camisas hawaianas, chanclas y faldas se sacudían los prejuicios y perdían la vergüenza. Los cabeza de cartel de la noche cumplieron con sus responsabilidades. Invitaron a Mike Olfield al escenario, a Los Simpson y a tooooda la tradición de bandas cumbieras: "Los Mirlos", "Los destellos",... Hasta Os Mutantes parecían estar presentes.

Todo esto y mucho más da como resultado, amiguitos, el sonido amazónico (léase con voz grave y seseante). Una vez que hubieron quemado todo el repertorio, fue tiempo de cerrar el guateque con Caballito Djs. Se propusieron conseguir que las canciones más sonadas en las verbenas de toda Sudamérica suenen apetecibles. Con una buena sesión a cuatro manos y una tanda de vídeos no apta para epilépticos, resumieron perfectamente lo que había sido la noche. La fiesta siguió el viernes, pero mis articulaciones pedían reposo (una pena). Tampoco es bueno un empacho de chicha. En cualquier caso, el año que viene repito. El plan perfecto para los que pasan de jugar a sota-caballo-rey en los festivales de verano.

Vídeo-resumen elaborado por Caballito (caballito.org)

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