El auge de la música indie española ya cogió el tren hace cerca de veinte años, pero se dejó a La Maniobra de Q en el andén. La formación murciana publicó la semana pasada a través de su bandcamp su primer material bajo el título de Eterna Juventud.
El trabajo compila siete temas de pop agridulce con tintes afligídos a la vez que furibundos. Tracks como Clementine, Vas a Arder y Tu Esclavo fusiona sin comedura de cabeza las fuertes influencias de unos primerizos Niño Gusano y Los Plantenas con las más recientes notas de voz de Dorian y Nadadora. La intención de shoegaze made in Spain se ve perturbada por la inexpresiva y y tediosa voz de sus vocalistas.
La folclore independiente de los de Molina de Segura llama más a la puerta del sonido pop español de comienzos de los 90 que al alpiste achicharrado de raíces electropop que tanto dañan a la escena nacional (Pegasvs y compañía). Sin estar cerca de proponer nada nuevo, La maniobra de Q por lo menos se ha alejado de la pestilente influencia que La Casa Azul o Cola Jet Set cultivó a finales de la década pasada. Eso se agradece.
El pasteleo rezuma en el ambiente con Historia de Cine y La Cuerda. Canciones con acordes simples y ramplones cuyas letras no terminan de convencer. La temática nostálgica de ambos temas estropean un recopilatorio que, a pesar de ser el primero, podía haber apuntado más alto que el ser objeto de escucha de un par de universitarias al uso en un mini descapotable de color amarillo.








